“Antes de entrar en la casa Demetrio prefiere fumarse el resto de ese último cigarro que ya lleva encendiendo y apagando tres días.
Por fin ha decidido dejar de fumar, y va a conseguirlo. Y si lo va a hacer es porque no le queda más remedio, aunque se convierta en otra preocupación más para una mente ya demasiado atormentada.
Inhalando del cilindro consumido mira a través del portal, y dirige su mirada a la puerta donde esperan su mujer y su hija, y donde le habían despedido con cariño siete horas antes.
No se atreve a entrar. Demetrio sigue siendo aquel pobre cobarde de siempre.
Apurando hasta la boquilla, apaga la colilla mientras recuerda esa misma mañana, cuando salió de casa.
- Espera papi – le gritó su mujer, impidiéndole marcharse sin despedirse, que era lo que él intentaba hacer.
Demetrio esperó bajo el marco de la puerta, se volvió, y miró al suelo del pasillo, observando el caminar de su esposa. No se atrevía a mirarla a los ojos.
- Suerte papi – le dijo, apretándose contra él violentamente, intentando trasmitirle todo el amor que sabía que necesitaba. Demetrio lo sintió, y se emocionó de nuevo
- gracias, querida
- hoy vas a tener suerte, ya lo verás – le dijo, guiñándole uno de sus ojos de ébano y besándole en los labios con poca fuerza, que no con desgana.
- ¡Suerte papi! – gritó también la niña pequeña, mientras su mamá la cogía en brazos para que pudiera besarle
- gracias – dijo Demetrio, cabizbajo, incapaz de volver su mirada, y saliendo del portal con ganas de llorar…”
en word……………..amor en tiempos de crisis